Pasos para vivir con éxito situaciones que queremos evitar

Publicado el: 3 marzo, 2019, por :

Tengo hora para una resonancia

Una visión desde Diálogo de Voces

La resonancia tiene fama de ser una prueba desagradable: no puedes moverte, hay ruido intenso y es innegable la sensación de estar encerrada. 

Tuve que ir a hacerme una resonancia hace unos días. En cuanto estuve instalada en la máquina noté como mi corazón se aceleraba y como el miedo me inundaba.

Pasos a tener en cuenta

Expresar lo que necesitamos:

El simple hecho de expresar al enfermero que me estaba agobiando y que él me facilitara la pera/timbre de aviso, frenó la sensación de abandono.

 

Consciencia corporal y consciencia del propio diálogo interior:

Empezó el ruido, que a pesar de los cascos es inevitablemente fuerte. El ruido me conecto conmigo misma: así que primero me pregunté: ¿qué me estoy diciendo?

– el ruido es desagradable

-¿y si se estropea la maquina y nadie puede rescatarme?

– ¡esto parece un féretro! 

Luego seguí indagando: ¿Y de qué parte de mi vienen estas voces?

Y de inmediato tomé consciencia que mientras escuchaba mi diálogo interior, la situación en sí ya no tenía relevancia.  Lo que realmente me hacia sufrir era mi propio Dialogo interior, «as usual!».

Nuestro diálogo interior busca protegernos. Tomar consciencia de otras Voces que también se expresan pero con menos fuerza:

Mi extremista Controladora sé que entra en pánico en estas situaciones ya que, en su propia coherencia sabe que no puedo hacer nada por protegerme.  Así que respiré hondamente, y observé que también había la voz que reclamaba: “si te centras en respirar será más fácil.”

Tomar las riendas del Diálogo Interior y decidir cómo quieres vivir la experiencia:

Propuse a mi parte controladora que se resguardara en mi lado derecho y que se sintiera abrazada y aceptada por mí y decidí centrarme en la respiración.

Automáticamente el ruido cambió, subiendo el volumen y la intensidad.

Yo estaba con otra perspectiva y me di cuenta que mi cuerpo se había relajado y mi mente también hasta el punto que el ruido era un aliado para percibir el silencio interior.

Estos pasos son partes de un ejercicio que requiere práctica, de la misma manera que el gimnasio requiere musculación y entrenamiento. Cuanto más practicamos nuestra escucha interior, más podemos tomar las riendas y decidir cómo vivir cada momento.

Mònica Jal – Facilitadora de Relaciones y Formadora en Diálogo de Voces

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